A veces estamos tan ocupadas descubriendo el mundo que nos olvidamos de conocernos a nosotras mismas. Conocerte no es una meta: es una aventura que merece vivirse sin prisas y sin prejuicios.
1. Escucha tu cuerpo
Tu cuerpo te habla todo el tiempo: con lo que te gusta, con lo que te incomoda, con lo que te da paz. Prestarle atención es el primer paso para cuidarte de verdad.
2. Reconoce lo que te gusta
Saber qué disfrutas (en la vida y en la intimidad) no es egoísmo, es claridad. Y desde esa claridad es mucho más fácil pedir y construir lo que quieres.
3. Respeta tus límites
Un “no” tuyo vale tanto como cualquier “sí”. Poner límites no te aleja de los demás: te acerca a ti misma y a relaciones más sanas.

4. Avanza a tu propio ritmo
No hay apuro ni competencia. Cada quien tiene su tiempo para descubrirse, y el tuyo es perfectamente válido.
En Juguetona creemos que conocerse es parte de quererse, siempre a tu ritmo y sin tabúes. ¿Cuál de estos cuatro te representa más hoy?




